lunes, 3 de diciembre de 2012

Nicolás Raziel - Capítulo 4 -

Buenos días niños, la frase del día es "Retazos del pasado"

En lo que había estado en el sitio, sólo me había dedicado a pulir los pisos y limpiar ventanas, nunca hice algo como entrar en una habitación, ni siquiera tratar de asomarme por alguna de las ventanillas que traen las puertas, y más después del encuentro con Morty, sólo me dedicaba a dejar los pisos tan blancos y brillantes como fuese posible, el sitio era pintoresco, las columnas de la edificación eran curvadas, muy bien detalladas y algunas traían decoraciones, de tal forma que a veces te sentías como en un antiguo panteón griego, o en uno de esos hoteles de las vegas en los que cada noche cuesta mas de lo que muchas personas ganarían en toda su vida, era hermoso, pero a la vez, los alaridos de los internos, a veces hacían falta, y el sitio se llenaba de un silencio sepulcral, todo se sentía frío y sentías como si alguien te observara, tipo película de terror, una sensación horrible y escalofriante.Pero ese sito, hermoso, escalofriante, me hacía sentir una sensación familiar, aunque aun no sé porque.

Distraerme viendo la edificación me hacía olvidar por momentos la pesadilla de la noche anterior, cayo la tarde, almorcé con Minerva aun sin poderla ver a los ojos, pero trate de comportarme un poco más normal, aunque a cada rato, las preguntas atacaban mi mente, después de dejar de nuevo medio plato del almuerzo, nos dirigimos al sexto piso, no sé como Minerva sube seis pisos en tacones como si nada, pero bueno, se dice que la juventud de ahora es más perezosa, o...yo que sé, algo así murmuraba la vieja señora Doris que nos daba las clases en la escuela primaria a los huérfanos, nunca le presté demasiada atención.
Ya en el sexto piso, Minerva saco un gran llavero, con llaves plateadas con números, y pegado a ese un llavero más pequeño con cuatro llaves, una roja, una azul, una negra y una dorada. Tomo la llave azul y abrió una puerta, era una oficina, que al parecer ocupaba lo de dos habitaciones o tres, era bastante amplia, entro en la habitación y me hizo un gesto para que siguiera, entre y Minerva abrió otra puerta, me hizo una seña con la mano para que fuera, el sitio estaba lleno de cajas con papeles y una especie de gran biblioteca llena de libros, el sitio tenía ese característico olor de las cosas que llevan guardadas mucho tiempo.
 Minerva busco por todo el sitio, y saco un enorme libro con letra diminuta, y lleno de firmas, lo coloco sobre un viejo y empolvado escritorio.
-Bien Nico, ahora puliras el piso solo cada tercer día, y los ventanales una vez por semana, hasta que termines esto, este sera uno de tus primeros trabajos extra-
Después de eso, tomo una de las cajas del piso y la dejo caer junto al enorme libro, me explico que deberia ordenar el papeleo, cada hoja del libro tenia como cien nombres, debia constatar la fecha de entrada y salida de cada interno, si seguia internado o no, y organizar su expediente, los libros del estante eran sobre transtornos mentales y cosas similares, el sitio era bastante sofocante
-Aquí hay papeles muy viejos, así que ten cuidado-

Pase toda la tarde hasta las seis ordenando papeles, era cansado para mis ojos, y bastante aburrido, deje el trabajo a un lado, y empece a ver en la gran biblioteca, no solo habian libros sobre enfermedades..habian libros...curiosos, raros, algunos estaban en otros idiomas, de repente, hubo uno que me llamo la atencion, su portada, estaba con marcas de uñas, y las hojas estaban un poco dañadas, lo abrí habian muchas fotos viejas, una me llamo la atención...era Minerva, mucho mas joven, me dieron nauseas, se veia exactamente igual que en mi sueño, me sente y vi que a su lado, había un hombre al cual abrazaba, junto a este, habia un joven, me quede viendolo detenidamente, y apesar de todo, pude reconocerlo, su cabello, los razgos de su cara, solo había una cosa que no era igual...su mirada, era Morty, mucho mas joven también y sin esa mirada perdida y llena de locura, era extraño y ahora surgian mas preguntas, pero mi mareo se convirtió en vomito, al ver la foto siguiente, 

Ese hombre...que siempre podré reconocer, ese maldito...que jamás podré olvidar, sosteniendo en sus brazos, a una dulce niña pequeña, ¿Quien rayos es esa niña, ¿qué hace con un bastardo como el? ¡¿Por qué hay una foto de él aquí?! 

Me empezo una horrible haqueca y mi mareo aumento, empece a caminar por los pasillos buscando a Minerva, pero llego un momento en el que simplemente me desplome en el suelo con un "¿Por qué?" ahogado en los en los labios.