...el viaje...
... subí a mi cuarto lagrimas de ira brotaron de mis mejillas, mi madre me paso una mochila para llevar 2 mudas de ropa alimentos y la carta para el cónsul, empaque todo y mire la capa de Asthar desde mi cama, no se porque pero sentí un impulso y la metí entre mis cosas, junto con mi libreta de dibujos, en ese instante Cris entro a mi habitación y dijo con una mirada soberbia.
Cristhofer: - el camino espera mi bella damisela-
no se pero, por alguna razón, la presencia de Cris no me agradaba, no se, me daba mala espina, tome mi mochila, la alce con fuerza me di la vuelta y alcance a golpear a Cris con ella, le pedí falsas disculpas con una sonrisa en el rostro y el dijo,
Cristhofer: - no te disculpes mi querida Anellise, de ti recibiré lo que quieras, pero tengo preferencia por cosas....mas…dulces.... -
Y nuevamente se me empezó a acercar, salí rápidamente del cuarto con cara de enfado, al bajar, mi padre me dio la carta que debía entregarle al cónsul, estaba muy decorada e impecable, a fuera de mi casa ya estaban 2 hermosos caballos preparados, salimos todos, mi padre tomo en dirección opuesta a la nuestra, yo salí con mi caballo a todo galope, quería que este viaje terminara lo mas pronto posible, los días pasaron rápidamente, Cris seguía intentando "hacer su jugada" pero yo lo esquivaba como podía, llegamos a la ciudad que nos separaba de Marsella, Cris me convenció de descansar en una posada esa noche, yo fui a dejar a los caballos a un establo, mientras Cris pedía las habitaciones, eso si le advertí que dormiríamos en habitaciones separadas, pero aun así fue un gran error, ya que Cris se quedo con las llaves, ¿y que tiene de malo eso? se preguntaran, bien, esa noche e encontraba descansando del tedioso viaje, me di la vuelta buscando sabana, ya que hacia un inmenso frio nocturno, mi rostro quedo mirando hacia el muro de la habitación, el frio no me dejaba dormir a gusto, me levante de la cama, saque la capa de Asthar y me acosté arropada con ella, después de un rato, cuando me estaba empezando a quedar dormida al ritmo de que el dulce aroma de Asthar se desprendía de su capa, sentí una presencia en la habitación, y sentí que alguien me abrasaba, y esa persona beso mi mejilla, impactada me di la vuelta, y si, era Cris,
Cristhofer: - oh que bien, estas despierta, podremos divertirnos, ya no abra quien nos interrumpa, la puerta tiene seguro, estamos solos...-
me levante de golpe de la cama, y le dije,
Anellise: -que te pasa IDIOTA!!!, que crees que haces, aléjate de mi!!-
sonrió y paso su mano suavemente sobre la cama, y luego dijo,
Cristhofer: -Por favor, "Ann" sin juegos, se que te gusto, e visto como nuestras miradas se entrelazan-
con su mano me llamo hacia la cama de forma provocativa, me aleje de la cama hasta la puerta, estaba cerrada, pero al lado de la puerta estaba la ilustre espada de Cristhofer, así que la tome,
Anellise: largo de aquí Cris, a mi no me da miedo usar la espada-
sonrió y a continuación dijo,
Cristhofer: -Vamos, Ann suelta eso, te lastimaras-
en ese instante se levanto del cama, su cuerpo tambaleaba como canoa en aguas turbias, de repente dio un paso, y luego como árbol recién cortado, callo al suelo de golpe, era obvio que estaba ebrio, tome el oro y las pertenecías de valor de sus ropas, junto con la llave de mi cuarto, luego, deje a Cristhofer durmiendo en el corredor, que le sirva de experiencia, deje la espada junto a mi cama, y puse seguro a la puerta,
al día siguiente, a primera hora, me cambie y me aliste temprano, cuando abrí la puerta Cris no estaba ahí, salí a dar una vuelta para comprar mas víveres, aun nos faltaba una ciudad para llegar a Marsella, y no podíamos pasar hambre, estaba comprando unas manzanas, y vi un hombre con sombrero y capa, su capa era azul oscura y al final blanco con decoraciones doradas, la decoración de la nobleza, podría ser Asthar, así que le toque el hombro, el se dio la vuelta, y....y....no era Asthar, era Lorenz, se me hacia raro verlo, el dijo,
Lorenz: -oye...tu...tu eres...Anellise verdad? , el señor Asthar no para de hablar de aquella damisela del lago-
me sorprendió, todo lo que dijo, sabia mi nombre, y porque se refería a Asthar con tal formalidad "el señor Asthar", se me hacia raro, además, como que hablaba de mi, demasiadas preguntas pocas respuestas, me encontraba estupefacta, pero aun así reaccione y le pregunte,
Anellise: -ee...si...soy Anellise, pero...oye, que haces aquí? y Asthar también esta aquí?-
debajo de su sombrero, una sonrisa se noto y luego dijo,
Lorenz: - mi señor Asthar, ya se encuentra en Marsella, la nobleza esta de visita, en el consulado de Marsella, yo me he quedado atrás, ya que los alimentos de esta ciudad tienen fama de ser la mas deliciosa comida, así que me he quedado para llevar unos manjares, que curioso encontrarla por aquí mi Lady, y usted hacia donde se dirige? o de donde viene? si se puede saber, claro esta-
mi corazón salto de alegría en mi pecho, Asthar estaba en Marsella!! en el consulado!!! el destino deseaba tenernos juntos, pero a pesar de la euforia que albergaba mis adentros, intente mantenerme serena en mi exterior, aunque el nuevo brillo en mis ojos al oír tal noticia, era obvio, le respondí a Lorenz,
Anellise: -...si te digo...no me lo creerías...me dirijo a Marsella, en una “misión” en la que me ha enviado mi padre, y pues, estaba en el mercado comprando algo para comer por le camino-
pague lo que había comprado, y lo colocaron en bolsas, Lorenz tomo mis bolsas y dijo,
Lorenz: -mi lady, me permitiría ayudarla, y acompañarla al establecimiento donde se aloja?-
cuanta formalidad me sorprendía, era totalmente diferente al hombre del desfile que deseaba arrestar a aquella jovencita, o a aquel de esa noche en el lago, que daba fuertes espadazos en contra de Asthar, fuimos hablando por el camino hacia la posada, recogí mi corcel y Lorenz, me ayudaba a empacar las cosas, pero en ese instante, dé repente Lorenz desenfundo su espada y con ella, detuvo el letal ataque de Cristhofer, me sorprendía lo que pasaba y en ese momento Cristhofer dijo,
Cristhofer: -Anellise, rápido, toma las cosas que compraste, y corre, no te preocupes por mi, puedo con este vulgar ladrón-
el choque de espadas era sorprendente, pero Lorenz era mas habilidoso y veloz con la espada, y poco a poco arrincono a Cris, antes de que pasara a mayores grite,
Anellise: -ALTO!!! Paren esas espadas!! , Cristhofer es un acompañante en mi viaje y Lorenz solo me ayudaba a cargar las bolsas, ya que no se donde rayos estabas metido Cristhofer-
ambos hombres, estupefactos por mi reacción y mis palabras, envainaron sus espadas, Lorenz hizo una venia y dijo,
Lorenz: -Disculpe usted noble caballero, no sabia que venia en compañía de la damisela-
Cristhofer lo miro con desprecio, y por encima del hombre, como pordebajenado a Lorenz, en ese momento interrumpí diciendo,
Anellise: -Lorenz, no te disculpes tu solo me ayudabas, además, el no es un noble caballero, es solo un chico arrogante y sin escrúpulos-
Cristhofer me miro con sorpresa, nos despedimos de Lorenz, quien continuo comprando algunas cosas mas, por mi parte, seguí camino con Cris, por dentro estaba súper alegre por las grandes posibilidades de ver a Asthar, pero por fuera me mostraba con indignación y enfado por lo ocurrido la noche anterior con Cristhofer, el noto mi enfado y dijo,
Cristhofer: -Ann...que pasa...te seré sincero...tengo un problema con el alcohol, cuando empiezo no puedo parar, y ayer bebí mucho...no me controlo, no se que hice, solo recuerdo que tome una copa de vino y luego vino otra y otra, perdí el conocimiento y el dominio de mis actos, solo espero que si te hice algo malo, puedas perdonarme-
mi indiferencia castigaba su alma, al principio no le creía mucho lo que decía, bajo su mirada, su brillante y alegre mirada, paso a ser algo lúgubre y fría , luego su caballo avanzo y bloqueo el paso del mío, alzo su mirada y estaba llena de lagrimas, sus ojos verdes miraron los míos, pero yo ya no veía sus ojos, veía su alma, en ese momento me dijo,
Cristhofer: -Anellise, dejo mi orgullo de lado te miro a los ojos, y te puedo jurar, que no se que paso, solo me queda pedirte perdón desde el fondo de mi corazón, por favor, créeme....tu indiferencia lastima mi alma, mas de lo que piensas, esas miradas de indiferencia rasgan mi alma y hacen trizas mi corazón Clávame mi espada en el pecho, eso dolería menos, lo único que me queda...es suplicar tu perdón-
en ese momento yo...
Continuara...
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