En el momento en que la mujer se dio la vuelta, fui traida a la realidad nuevamente por las manos preocupadas de Asthar que se posaban en mis hombros, volví en sí, Asthar estaba preocupado mirandome mientras preguntaba una y otra vez - ¿Qué te pasa? - sacudí un poco la cabeza, ¿Qué había pasado? ¿Quien era esa mujer? ¿Era una premonición?, no sabía que debía pensar, mire los ojos de Asthar y me pareció de nuevo ver esa imagen, baje mi mirada con algo de decepción me levante evitando a Asthar, pase por el lado de Cristopher como si el no existiera y subí a mi caballo, me adelante y sin voltear les dije -Aun tenemos un camino que recorrer, vamos!, se irá la luz! - y empecé a galopar tan rápido como iba el caballo sin maltratarlo mientras mi rubio cabello se ondeaba en el viento, paré un segundo a ver hacía atras y vi a Asthar lanzando un puñetazo al rostro de Lorenz, mientras este le respondía con un golpe igual, le pateaba las costillas se colocaba de nuevo su sombrero y subía a su caballo para iniciar a galopar a toda velocidad hasta alcanzarme y cruzarse en mi camino para cerrarme, -¡ Quítate!- grite al ver que mi caballo se detenía; -¿Qué es lo que paso?- preguntaba el con el labio sangrante del golpe de Asthar,
sábado, 2 de julio de 2011
miércoles, 13 de abril de 2011
Amor a Luz de Luna -Capítulo 16-
...Una ojeada a una traición tras el reflejo...
Cristopher: - Que tu corazón elija -
la puerta rechinante se abría lentamente dejando entrar un poco de luz y una leve sombra que luego fue disuelta por la luz que entro junto el juvenil y alegre rostro de una joven chica, cuya vestimenta solo permitía que se le viese su rostro y sus manos, supongo que era subordinada del Abad, entro algo tímida, dejo una canasta de pan a nuestro lado y sonriente hizo una pequeña reverencia, nos invito a comer, y salió de nuevo tarareando la alegre tonada que sonaba en el coro extrañamente su presencia irradiaba una alegría, tranquilidad y paz contagiosa luego voltee a mirar a Cristopher, me relamí los labios respire profundo, me acerque a el lentamente, le mire a los ojos y conteste:
la puerta rechinante se abría lentamente dejando entrar un poco de luz y una leve sombra que luego fue disuelta por la luz que entro junto el juvenil y alegre rostro de una joven chica, cuya vestimenta solo permitía que se le viese su rostro y sus manos, supongo que era subordinada del Abad, entro algo tímida, dejo una canasta de pan a nuestro lado y sonriente hizo una pequeña reverencia, nos invito a comer, y salió de nuevo tarareando la alegre tonada que sonaba en el coro extrañamente su presencia irradiaba una alegría, tranquilidad y paz contagiosa luego voltee a mirar a Cristopher, me relamí los labios respire profundo, me acerque a el lentamente, le mire a los ojos y conteste:
Annellise: - Cristopher...yo te amo... no diré que no, pero tampoco diré que estoy enamorada de ti, no te mentiría así, pero...
Respire profundo, desvié la mirada y sentí como mi cabeza se llenaba de pensamientos abrumadores haciendo que mi voz se ahogase entre tantas frases y palabras inútiles que deseaban salir todas, terminando yo en total silencio; la dulce tonada de la música me regreso al mundo, mi mente se despejo un poco, sentí la suave mano de Cristopher tomar mi barbilla y subirla, para luego mirarme a los ojos y con una voz suave decir:
Cristopher: - No te pido que me mientas, solo...se sincera, sin importar nada -
Cristopher: - No te pido que me mientas, solo...se sincera, sin importar nada -
Sonreí un poco más tranquila respire profundo, lo mire fijamente a los ojos para luego pronunciar:
Annellise: - YO TE AMO...-
en ese instante mis palabras resonaron en el lugar, "yo te amo,yo te amo, yo te amo, YO TE AMO!", esa frase...me recordó aquellos bellos y mágicos momentos en los brazos de Asthar aquella noche lluviosa en la cálida cabaña, pero en ese segundo todo se hizo pedazos, cuando vi el sombrero negro y resaltante de Lorenz, lanzo una mirada de tristeza y un poco acusadora hacía nosotros, titubeé pero antes de que enlazara silabas Lorenz lanzo una segunda mirada fría y con un - Disculpen la interrupción - se retiro cerrando el portón fuertemente, mis manos se pusieron frías que haría él, no lo sabía pero me decidí a terminar todo sincerándome como Cristopher me pedía y después de un profundo respiro coordine mis palabras nuevamente:
Annellise: - yo te amo....pero no de la forma romántica...no como pareja...te amo como más que un amigo...como mi tonto hermano creo que sería lo más cercano para describir lo que siento por ti....
La mirada de Cristopher se torno triste, le sonreí me acerque hasta poder posar un dulce y suave beso en sus labios para luego pronunciar:
Annellise: - No eres el dueño de mi corazón...pero siempre tendrás un gran espacio en el -
Cristopher trato de acercarse para seguirme besando, pero pare sus labios con mi dedo índice, el sonrío mientras unos toques leves de alegría y un poco de picardía volvían a sus ojos que luego se iluminaron mientras decía:
Cristopher: - eso..Gracias, era lo que quería saber....y ahora, mi único deseo; es que seas feliz...-
Probamos la canasta de pan que había traido la chica anteriormente y desayunamos, brindando nuevamente con la medicina, después de un rato el bello rostro de Asthar se asomo a la puerta y recordé lo que Lorenz había escuchado pero como Asthar entro tan tranquilo supuse que no le había mencionado nada, eso me intrigo, pero seguí tranquila.
Partimos a eso de las ocho o nueve de la mañana, el camino fue tranquilo, paramos en un ojo de agua, Asthar y Cristopher reían como un par de niños jugando en el agua, yo repose bajo un árbol, la herida de Cristopher no tenía comparación a las mías ni al trato que habían recibido, Lorenz se sentó a mi lado con la mirada baja, mordí mi labio inferior y rompí el hielo de la conversación,
en ese instante mis palabras resonaron en el lugar, "yo te amo,yo te amo, yo te amo, YO TE AMO!", esa frase...me recordó aquellos bellos y mágicos momentos en los brazos de Asthar aquella noche lluviosa en la cálida cabaña, pero en ese segundo todo se hizo pedazos, cuando vi el sombrero negro y resaltante de Lorenz, lanzo una mirada de tristeza y un poco acusadora hacía nosotros, titubeé pero antes de que enlazara silabas Lorenz lanzo una segunda mirada fría y con un - Disculpen la interrupción - se retiro cerrando el portón fuertemente, mis manos se pusieron frías que haría él, no lo sabía pero me decidí a terminar todo sincerándome como Cristopher me pedía y después de un profundo respiro coordine mis palabras nuevamente:
Annellise: - yo te amo....pero no de la forma romántica...no como pareja...te amo como más que un amigo...como mi tonto hermano creo que sería lo más cercano para describir lo que siento por ti....
La mirada de Cristopher se torno triste, le sonreí me acerque hasta poder posar un dulce y suave beso en sus labios para luego pronunciar:
Annellise: - No eres el dueño de mi corazón...pero siempre tendrás un gran espacio en el -
Cristopher trato de acercarse para seguirme besando, pero pare sus labios con mi dedo índice, el sonrío mientras unos toques leves de alegría y un poco de picardía volvían a sus ojos que luego se iluminaron mientras decía:
Cristopher: - eso..Gracias, era lo que quería saber....y ahora, mi único deseo; es que seas feliz...-
Probamos la canasta de pan que había traido la chica anteriormente y desayunamos, brindando nuevamente con la medicina, después de un rato el bello rostro de Asthar se asomo a la puerta y recordé lo que Lorenz había escuchado pero como Asthar entro tan tranquilo supuse que no le había mencionado nada, eso me intrigo, pero seguí tranquila.
Partimos a eso de las ocho o nueve de la mañana, el camino fue tranquilo, paramos en un ojo de agua, Asthar y Cristopher reían como un par de niños jugando en el agua, yo repose bajo un árbol, la herida de Cristopher no tenía comparación a las mías ni al trato que habían recibido, Lorenz se sentó a mi lado con la mirada baja, mordí mi labio inferior y rompí el hielo de la conversación,
Annellise: - no es lo que parecía...le aclare a Cris que lo amo como a un hermano...tú bien sabes que mi corazón es de Asthar -
Lorenz: - lo sé, mi lady, lo sé; aunque admito que lo dude pero...simplemente no me cabía en la cabeza; eres la razón de las sonrisas más alegres y sinceras que Asthar a dado en muchos años...no podía creer eso...pero ya...hecha todo eso al olvido....señorita Annellise, puedo preguntarle algo?-
Annellise: - Sabes que puedes llamarme Ann y no ser tan formal y claro, pregunta lo que desees -
Lorenz : - ¿Qué es esto? -
Lorenz saco de su bolsillo, algunos pergaminos pequeños, una llave en un collar, pero me quede petrificada, al notar que aquel collar era el mismo que mi abuela Aurella me había dado en esa extraña visión que tuve cuando me desangraba en la huida de Bardrock,
Annellise: - ¿d-d-dónde conseguiste eso!? -
Lorenz: -yo hice tus curaciones, aprendí mucho en los múltiples viajes con la familia real, cuando trate de dejar tus manos paralelas a tu cuerpo, mantenías estos objetos apegados a tu pecho, junto a tu corazón, cuando te iba a quitar te negabas e incluso llegaste a lanzar un puñetazo a mi rostro, luego de beber algo de té aflojaste tus manos y pude tomarlos, no le había visto lucir el collar y esos pequeños pergaminos están en un idioma muy raro, conozco muchos pero ese jamás lo había visto, al igual que las extrañas escrituras grabadas en la llave, no deseo ser un entrometido pero ha despertado mi curiosidad. -
En ese momento llegaron Cristopher y Asthar con los caballos listos para continuar el camino, tome los objetos y abrí uno de los pergaminos, reconocí el idioma, mi abuela me lo enseñaba, les pedí que me esperaran, me senté cerca al ojo de agua tratando de recordar como leerlo, me sentí frustrada, debía buscar los libros de mi abuela para traducirlo....mire fijamente el ojo de agua y recordé una de sus frases "siempre hay algo tras el reflejo de los espejos....si te concentras podrás ver lo que no es posible ver", mire el reflejo del agua, y de repente, sentí que mi cuerpo viajaba a otra parte a gran velocidad....vi a Asthar besando a una mujer de cabello negro, vestida de rojo, estrechandola en sus brazos con añoro y pasión, en el momento en que la mujer se dio la vuelta...
Continuara~
domingo, 6 de marzo de 2011
Amor a Luz de Luna -Capítulo 15-
...Que tu corazón elija....
Annellise:....no moriré y aun así...nunca te dejaré..solo...No te separes de mi...
Nuestras lagrimas brotaban, Asthar me abrazaba apegandome a su regazo, en ese instante...es como si solo fuésemos los 2 y el mundo se silenciase para dejarnos disfrutar ese momento que aunque un poco trágico...muy bello, me abrace a el y en un segundo repentino, vi a Bardrock correr hacía donde estábamos, la escena empezó a pasar muy lentamente y todo se congelase, la mirada de Bardrock destellaba ira, levantaba su espada con furia, mi voz se había silenciado, parecía que estuviese escondida en el fondo de mi pecho, antes de que pudiese parpadear y gritar Bardrock lanzo su estocada, cerré los ojos fuertemente y al abrirlos pude ver...unos mechones rubios interponerse en mi mirada, y unos hermosos ojos verdes a los que se le escapaba la vida....Cristopher se interpuso entre la espada y Asthar, y luego le dio una estocada en el estomago a Bardrock, en ese instante perdí el conocimiento solo escuchando el galope de los caballos alejándose de aquel lugar.
Sentí algo frio en mi cabeza, mis ojos algo adormilados empezaron a abrirse, y al ver una hermosa pintura de angeles y escuchar un coro cuya melodia solo podria describirse como... angelical solo pude exclamar
Annellise: -OH DIOS MIO! HE MUERTO!.-
Luego escuche la risa de Asthar y Lorenz, trate de levantarme pero no me lo permitieron.
Lorenz: -Buen día mi Lady que gran siesta ha tenido, por favor guarde sus fuerzas, y para felicidad o desgracia, no ha muerto, hemos tomado refugio en una abadía que encontramos por el camino, pero ahora que a despertado solo debemos esperar que despierte el señor Cristopher, para poder irnos, ya que el Abad ha dicho que no podemos estar mucho aquí, es algo estricto pero debemos respetar sus reglas como nobles que somos.-
Asthar: - Bah! reglas? ese Abad es un engreido de corazón frio, y pensar que se supone que es una persona de Dios, si no fuese por la Abadesa nos habría hechado de aquí como perros, por poco y no lo convencemos de que nos dejara dormir una noche.-
Lorenz: -Mi señor, guarde la calma, usted bien sabe que esta gente es muy estricta, debemos agradecer su amabilidad al permitirnos pasar la noche, ademas no estamos en nuestras tierras, acompañeme por la medicina para la señorita Annellise y para preparar los caballos.-
Asthar: - Ve tú por eso, yo me quedare con Ann -
Annellise: - Ve con el Asthar, no le dejes todo el trabajo al pobre Lorenz yo estaré bien solo necesito un poco más de reposo y tranquilidad -
Le sonreí tranquilamente, beso mi mejilla con delicadeza y le vi alejarse; luego de ese segundo, recordé...aquella hermosa mirada a la que se le escapaba la vida, me levante un poco con mucha sutileza porque mi cuerpo estaba mas que maltratado, levante la mirada buscando esos rubios cabello, luego escuche el porton abrirse y mire hacía ahí, pude ver a Cristopher tambalear y escuche los gritos de Asthar y Lorenz
Cristopher: - Que estoy bien! se los digo! alisten los caballos! solo debo hablar con ella...un segundo...-
Entro tambaleante con una de sus manos en el estomago y la otra la usaba para apoyarse en cuanta cosa pudiese ya que obviamente se le dificultaba el caminar, Lorenz entro y le ayudo a sentarse cerca a mi, dejó algunas medicinas y agua
Lorenz - Bebedlas, les ayudaran a sanar y con el dolor, ya que han despertado nos prepararemos para irnos después del almuerzo -
Cris y yo asentimos, Lorenz se retiro con su usual elegancia y sutileza; luego nos dispusimos a degustar las amargas bebidas que tenían como propósito sanar nuestras heridas, brindamos como si fuese el mejor vino, pero no pudimos evitar hacer cara de disgusto al probar, reí al ver que se le deslizaba un poco por las mejillas a Cris y con suavidad limpie la gota que se derramaba riéndome.
Annellise: - Siempre un chiquilín que trata parecer hombresote pero mira, no puedes ni beber medicina solo sin regarte, sigues siendo aquel tontín al que vencía en lucha cuando eramos pequeños, que luego salia llorando recuerdo que tenía que darte dulces y un abrazo para que rieras y volviésemos a jugar. -
Las mejillas de Cris se sonrojaron mientras una risa se posaba en sus labios, en ese momento recordé aquella mirada vacía y solo pude enunciar,
Annellise: - Te prefiero así...-
Cristopher: - A que te refieres? -
Annellise: - riendo...-
Con dificultad me levante le mire a los ojos y lo abrace tan fuerte como mis brazos me lo permitieron, y susurré a su oído,
Annellise: - ...idiota... mírate...herido por una espada de una batalla que no era tuya...¿Por qué?!
Cris me ayudo a recostar de nuevo y empezó a caminar, luego dejo escapar una leve risa, se acerco a un florero y tomo una rosa,
Cristopher: - Ann...que ya olvidaste lo que te dije la última vez?...solo...deseo tu felicidad...y muy a mi pesar, esta en los brazos de Asthar, por ti doy mi vida, y por tu felicidad, no puedo permitir que se acabe, ya sabes que te amo, que para mi eres como una rosa, hermosa, delicada, pero con espinas filosas firmes y dispuestas para defenderse del que trate de arrancarla con brutal fiereza contra su total voluntad, y demostrar que es más que una simple "bella flor" que también esta para luchar, gritar en el silencio impuesto, es una de las cosas que hace que atraigas hombres, por instinto respetamos eso, ademas que tus ojos...hacen arder las venas de aquel que ose mirarlos fijamente, una caricia tuya hace que cualquiera se pase por el cielo, el infierno y vuelva a la tierra en un segundo, el sentirte cerca hace que se corte la respiración....
Sus palabras se cortaron y pude ver una lagrima derramarse en su mejilla y el la limpio con los pétalos de la rosa y se volteo para mirarme, se acerco y se arrodillo junto a mi,
Cristopher: - Annellise, ann...te recuerdo desde aquel día esplendido en que nuestros padres nos presentaron después de cerrar su primer negocio...desde ahí te ame....te ame aun cuando me golpeabas...te ame cuando me dejaste tirado durmiendo afuera de la posada cuando emprendimos este viaje...te ame cuando me atravesé entre la espada de Bardrock y Asthar, te ame, te amo, te amare, no importa cuanto pase, pero se que no puedo obligarte a nada, por eso, quiero que hoy y ahora, toques tu corazón, me mires a los ojos y me digas ....me amas a mi o a Asthar?....necesito oirlo de tus labios....se sincera...no importa que debas ser certera....
Lo mire fijamente, mis manos temblaban, empece a balbucear, en ese momento el porton se empezo a abrir, no supe quien entraria, mire a Cristopher a los ojos y el únicamente dijo
Cristopher: - Que tu corazón elija -
la puerta rechinante se abría lentamente dejando entrar un poco de luz y una leve sombra y....
Continuara~
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