...Una ojeada a una traición tras el reflejo...
Cristopher: - Que tu corazón elija -
la puerta rechinante se abría lentamente dejando entrar un poco de luz y una leve sombra que luego fue disuelta por la luz que entro junto el juvenil y alegre rostro de una joven chica, cuya vestimenta solo permitía que se le viese su rostro y sus manos, supongo que era subordinada del Abad, entro algo tímida, dejo una canasta de pan a nuestro lado y sonriente hizo una pequeña reverencia, nos invito a comer, y salió de nuevo tarareando la alegre tonada que sonaba en el coro extrañamente su presencia irradiaba una alegría, tranquilidad y paz contagiosa luego voltee a mirar a Cristopher, me relamí los labios respire profundo, me acerque a el lentamente, le mire a los ojos y conteste:
la puerta rechinante se abría lentamente dejando entrar un poco de luz y una leve sombra que luego fue disuelta por la luz que entro junto el juvenil y alegre rostro de una joven chica, cuya vestimenta solo permitía que se le viese su rostro y sus manos, supongo que era subordinada del Abad, entro algo tímida, dejo una canasta de pan a nuestro lado y sonriente hizo una pequeña reverencia, nos invito a comer, y salió de nuevo tarareando la alegre tonada que sonaba en el coro extrañamente su presencia irradiaba una alegría, tranquilidad y paz contagiosa luego voltee a mirar a Cristopher, me relamí los labios respire profundo, me acerque a el lentamente, le mire a los ojos y conteste:
Annellise: - Cristopher...yo te amo... no diré que no, pero tampoco diré que estoy enamorada de ti, no te mentiría así, pero...
Respire profundo, desvié la mirada y sentí como mi cabeza se llenaba de pensamientos abrumadores haciendo que mi voz se ahogase entre tantas frases y palabras inútiles que deseaban salir todas, terminando yo en total silencio; la dulce tonada de la música me regreso al mundo, mi mente se despejo un poco, sentí la suave mano de Cristopher tomar mi barbilla y subirla, para luego mirarme a los ojos y con una voz suave decir:
Cristopher: - No te pido que me mientas, solo...se sincera, sin importar nada -
Cristopher: - No te pido que me mientas, solo...se sincera, sin importar nada -
Sonreí un poco más tranquila respire profundo, lo mire fijamente a los ojos para luego pronunciar:
Annellise: - YO TE AMO...-
en ese instante mis palabras resonaron en el lugar, "yo te amo,yo te amo, yo te amo, YO TE AMO!", esa frase...me recordó aquellos bellos y mágicos momentos en los brazos de Asthar aquella noche lluviosa en la cálida cabaña, pero en ese segundo todo se hizo pedazos, cuando vi el sombrero negro y resaltante de Lorenz, lanzo una mirada de tristeza y un poco acusadora hacía nosotros, titubeé pero antes de que enlazara silabas Lorenz lanzo una segunda mirada fría y con un - Disculpen la interrupción - se retiro cerrando el portón fuertemente, mis manos se pusieron frías que haría él, no lo sabía pero me decidí a terminar todo sincerándome como Cristopher me pedía y después de un profundo respiro coordine mis palabras nuevamente:
Annellise: - yo te amo....pero no de la forma romántica...no como pareja...te amo como más que un amigo...como mi tonto hermano creo que sería lo más cercano para describir lo que siento por ti....
La mirada de Cristopher se torno triste, le sonreí me acerque hasta poder posar un dulce y suave beso en sus labios para luego pronunciar:
Annellise: - No eres el dueño de mi corazón...pero siempre tendrás un gran espacio en el -
Cristopher trato de acercarse para seguirme besando, pero pare sus labios con mi dedo índice, el sonrío mientras unos toques leves de alegría y un poco de picardía volvían a sus ojos que luego se iluminaron mientras decía:
Cristopher: - eso..Gracias, era lo que quería saber....y ahora, mi único deseo; es que seas feliz...-
Probamos la canasta de pan que había traido la chica anteriormente y desayunamos, brindando nuevamente con la medicina, después de un rato el bello rostro de Asthar se asomo a la puerta y recordé lo que Lorenz había escuchado pero como Asthar entro tan tranquilo supuse que no le había mencionado nada, eso me intrigo, pero seguí tranquila.
Partimos a eso de las ocho o nueve de la mañana, el camino fue tranquilo, paramos en un ojo de agua, Asthar y Cristopher reían como un par de niños jugando en el agua, yo repose bajo un árbol, la herida de Cristopher no tenía comparación a las mías ni al trato que habían recibido, Lorenz se sentó a mi lado con la mirada baja, mordí mi labio inferior y rompí el hielo de la conversación,
en ese instante mis palabras resonaron en el lugar, "yo te amo,yo te amo, yo te amo, YO TE AMO!", esa frase...me recordó aquellos bellos y mágicos momentos en los brazos de Asthar aquella noche lluviosa en la cálida cabaña, pero en ese segundo todo se hizo pedazos, cuando vi el sombrero negro y resaltante de Lorenz, lanzo una mirada de tristeza y un poco acusadora hacía nosotros, titubeé pero antes de que enlazara silabas Lorenz lanzo una segunda mirada fría y con un - Disculpen la interrupción - se retiro cerrando el portón fuertemente, mis manos se pusieron frías que haría él, no lo sabía pero me decidí a terminar todo sincerándome como Cristopher me pedía y después de un profundo respiro coordine mis palabras nuevamente:
Annellise: - yo te amo....pero no de la forma romántica...no como pareja...te amo como más que un amigo...como mi tonto hermano creo que sería lo más cercano para describir lo que siento por ti....
La mirada de Cristopher se torno triste, le sonreí me acerque hasta poder posar un dulce y suave beso en sus labios para luego pronunciar:
Annellise: - No eres el dueño de mi corazón...pero siempre tendrás un gran espacio en el -
Cristopher trato de acercarse para seguirme besando, pero pare sus labios con mi dedo índice, el sonrío mientras unos toques leves de alegría y un poco de picardía volvían a sus ojos que luego se iluminaron mientras decía:
Cristopher: - eso..Gracias, era lo que quería saber....y ahora, mi único deseo; es que seas feliz...-
Probamos la canasta de pan que había traido la chica anteriormente y desayunamos, brindando nuevamente con la medicina, después de un rato el bello rostro de Asthar se asomo a la puerta y recordé lo que Lorenz había escuchado pero como Asthar entro tan tranquilo supuse que no le había mencionado nada, eso me intrigo, pero seguí tranquila.
Partimos a eso de las ocho o nueve de la mañana, el camino fue tranquilo, paramos en un ojo de agua, Asthar y Cristopher reían como un par de niños jugando en el agua, yo repose bajo un árbol, la herida de Cristopher no tenía comparación a las mías ni al trato que habían recibido, Lorenz se sentó a mi lado con la mirada baja, mordí mi labio inferior y rompí el hielo de la conversación,
Annellise: - no es lo que parecía...le aclare a Cris que lo amo como a un hermano...tú bien sabes que mi corazón es de Asthar -
Lorenz: - lo sé, mi lady, lo sé; aunque admito que lo dude pero...simplemente no me cabía en la cabeza; eres la razón de las sonrisas más alegres y sinceras que Asthar a dado en muchos años...no podía creer eso...pero ya...hecha todo eso al olvido....señorita Annellise, puedo preguntarle algo?-
Annellise: - Sabes que puedes llamarme Ann y no ser tan formal y claro, pregunta lo que desees -
Lorenz : - ¿Qué es esto? -
Lorenz saco de su bolsillo, algunos pergaminos pequeños, una llave en un collar, pero me quede petrificada, al notar que aquel collar era el mismo que mi abuela Aurella me había dado en esa extraña visión que tuve cuando me desangraba en la huida de Bardrock,
Annellise: - ¿d-d-dónde conseguiste eso!? -
Lorenz: -yo hice tus curaciones, aprendí mucho en los múltiples viajes con la familia real, cuando trate de dejar tus manos paralelas a tu cuerpo, mantenías estos objetos apegados a tu pecho, junto a tu corazón, cuando te iba a quitar te negabas e incluso llegaste a lanzar un puñetazo a mi rostro, luego de beber algo de té aflojaste tus manos y pude tomarlos, no le había visto lucir el collar y esos pequeños pergaminos están en un idioma muy raro, conozco muchos pero ese jamás lo había visto, al igual que las extrañas escrituras grabadas en la llave, no deseo ser un entrometido pero ha despertado mi curiosidad. -
En ese momento llegaron Cristopher y Asthar con los caballos listos para continuar el camino, tome los objetos y abrí uno de los pergaminos, reconocí el idioma, mi abuela me lo enseñaba, les pedí que me esperaran, me senté cerca al ojo de agua tratando de recordar como leerlo, me sentí frustrada, debía buscar los libros de mi abuela para traducirlo....mire fijamente el ojo de agua y recordé una de sus frases "siempre hay algo tras el reflejo de los espejos....si te concentras podrás ver lo que no es posible ver", mire el reflejo del agua, y de repente, sentí que mi cuerpo viajaba a otra parte a gran velocidad....vi a Asthar besando a una mujer de cabello negro, vestida de rojo, estrechandola en sus brazos con añoro y pasión, en el momento en que la mujer se dio la vuelta...
Continuara~
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