sábado, 9 de noviembre de 2013

Nicolás Raziel - Capítulo 5 -

Buenos días niños, la frase del día es "Pequeños detalles"

Me duele la cabeza, otra vez está maldita sensación de no saber donde estoy, espero que no se vuelva cotidiana, el sol fastidia en mis ojos, se siente un mar de calma, huele a....a...¿Qué es ese olor? ...lo conozco..pero...a la vez no recuerdo de que es, que extraña sensación, me esfuerzo por levantar mis pesados parpados y termino cegado por la luz que entra por la ventana que a pesar de que la cierro cada noche, todas las mañanas está abierta,  estoy en mi cuarto en Saint Lilium, una rafaga de viento frío entra por la ventana, me levanto saliendo del cuarto y empiezo a caminar por los pasillos algo desorientado, ¿Qué estoy buscando? no lo sé...sólo...quiero...buscarlo. ¿Qué es eso? escucho niños reír...el Saint Lilium no es un sitio para que los niños jueguen, empiezo a correr, ¡¡agg! ¡como duele mi cabeza!..hey..esperen...esa pequeña que esta jugando con una pelota en los pasillos la conozco...es...es...es la de la foto! ella me mira, sonríe y empieza a correr lejos de mi.

- Anne! espera! No puedo correr tan rápido! -
 ¿Anne? ¡Ese es su nombre!...pero..¿Quién es ella? trato de perseguirla, su vestido negro con flores blancas se balancea con tanta gracía...como siempre lo ha hecho, mi cabeza empieza a doler mucho mas, pero no puedo dejarla ir, no de nuevo...¿De nuevo? de que rayos estoy hablando..Ah!!! esta jaqueca me matara!
Anne! no corras tan rápido! mi cabeza me duele! no me dejes sólo! este sitio me da escalofrios..

-Anne!...Anne...Ann...- susurré hasta el cansancio mientras todo se ponía oscuro...de nuevo...


--

Tengo frío, mucho frío, escucho un ritmico "tap tap tap" golpeteando en el suelo de marmol, reconzoco ese sonido, es...es...los tacones de Minerva golpeteando con gracia al caminar,
- Nico, ¿estás bien? -
Abro los ojos, estoy en un sofa, me llevo la mano al rostro, mi nariz tiene residuos de sangre, puedo sentirla, estoy descalzo, con una voz fría respondo un "Si" inherte mientras trato de levantarme.

-Nico, quedate en el sofa, te golpeaste fuerte -

Mientras Minerva enunciaba esto me acariciaba el cabello de forma tan maternal que mis ojos se nublaron con algunas lagrimas así que agache de golpe la mirada, ella me hizo recostar y me puso un paño frio en la frente, se sentía muy agradable, luego limpió mi rostro.

La chica del vestido negro con flores, no podía sacarla de mi mente,lleve mi mano a mi corazón, Un momento, hay algo colgando de mi cuello, un collar, ¿Desde cuando esta ahí? tiene forma de ...de lirio, la flor favorita de Anne, podía sentirlo,mi agitado corazón de pensar en Anne, la extraño, la quiero, me siento triste, por alguien, que no recuerdo.

Examino el collar, en la parte de atrás está escrito algo,

"  Of Anne,
For you,
 remember me,
and smile.
Rembemer, "that"
Please. "

Anne...Anne...¡no la recuerdo maldita sea! entonces, esa niña ¿estuvo ahí? ¿frente a mi? ¿con su vestido de negro de flores blancas?, mi cabeza duele de nuevo, el mareo vuelve, mi nariz sangra, todo se pone oscuro.

Este sitio me enloquecerá, si no sé de Anne.

Saint Lilium, donde el reto, es no perder la cabeza.

lunes, 3 de diciembre de 2012

Nicolás Raziel - Capítulo 4 -

Buenos días niños, la frase del día es "Retazos del pasado"

En lo que había estado en el sitio, sólo me había dedicado a pulir los pisos y limpiar ventanas, nunca hice algo como entrar en una habitación, ni siquiera tratar de asomarme por alguna de las ventanillas que traen las puertas, y más después del encuentro con Morty, sólo me dedicaba a dejar los pisos tan blancos y brillantes como fuese posible, el sitio era pintoresco, las columnas de la edificación eran curvadas, muy bien detalladas y algunas traían decoraciones, de tal forma que a veces te sentías como en un antiguo panteón griego, o en uno de esos hoteles de las vegas en los que cada noche cuesta mas de lo que muchas personas ganarían en toda su vida, era hermoso, pero a la vez, los alaridos de los internos, a veces hacían falta, y el sitio se llenaba de un silencio sepulcral, todo se sentía frío y sentías como si alguien te observara, tipo película de terror, una sensación horrible y escalofriante.Pero ese sito, hermoso, escalofriante, me hacía sentir una sensación familiar, aunque aun no sé porque.

Distraerme viendo la edificación me hacía olvidar por momentos la pesadilla de la noche anterior, cayo la tarde, almorcé con Minerva aun sin poderla ver a los ojos, pero trate de comportarme un poco más normal, aunque a cada rato, las preguntas atacaban mi mente, después de dejar de nuevo medio plato del almuerzo, nos dirigimos al sexto piso, no sé como Minerva sube seis pisos en tacones como si nada, pero bueno, se dice que la juventud de ahora es más perezosa, o...yo que sé, algo así murmuraba la vieja señora Doris que nos daba las clases en la escuela primaria a los huérfanos, nunca le presté demasiada atención.
Ya en el sexto piso, Minerva saco un gran llavero, con llaves plateadas con números, y pegado a ese un llavero más pequeño con cuatro llaves, una roja, una azul, una negra y una dorada. Tomo la llave azul y abrió una puerta, era una oficina, que al parecer ocupaba lo de dos habitaciones o tres, era bastante amplia, entro en la habitación y me hizo un gesto para que siguiera, entre y Minerva abrió otra puerta, me hizo una seña con la mano para que fuera, el sitio estaba lleno de cajas con papeles y una especie de gran biblioteca llena de libros, el sitio tenía ese característico olor de las cosas que llevan guardadas mucho tiempo.
 Minerva busco por todo el sitio, y saco un enorme libro con letra diminuta, y lleno de firmas, lo coloco sobre un viejo y empolvado escritorio.
-Bien Nico, ahora puliras el piso solo cada tercer día, y los ventanales una vez por semana, hasta que termines esto, este sera uno de tus primeros trabajos extra-
Después de eso, tomo una de las cajas del piso y la dejo caer junto al enorme libro, me explico que deberia ordenar el papeleo, cada hoja del libro tenia como cien nombres, debia constatar la fecha de entrada y salida de cada interno, si seguia internado o no, y organizar su expediente, los libros del estante eran sobre transtornos mentales y cosas similares, el sitio era bastante sofocante
-Aquí hay papeles muy viejos, así que ten cuidado-

Pase toda la tarde hasta las seis ordenando papeles, era cansado para mis ojos, y bastante aburrido, deje el trabajo a un lado, y empece a ver en la gran biblioteca, no solo habian libros sobre enfermedades..habian libros...curiosos, raros, algunos estaban en otros idiomas, de repente, hubo uno que me llamo la atencion, su portada, estaba con marcas de uñas, y las hojas estaban un poco dañadas, lo abrí habian muchas fotos viejas, una me llamo la atención...era Minerva, mucho mas joven, me dieron nauseas, se veia exactamente igual que en mi sueño, me sente y vi que a su lado, había un hombre al cual abrazaba, junto a este, habia un joven, me quede viendolo detenidamente, y apesar de todo, pude reconocerlo, su cabello, los razgos de su cara, solo había una cosa que no era igual...su mirada, era Morty, mucho mas joven también y sin esa mirada perdida y llena de locura, era extraño y ahora surgian mas preguntas, pero mi mareo se convirtió en vomito, al ver la foto siguiente, 

Ese hombre...que siempre podré reconocer, ese maldito...que jamás podré olvidar, sosteniendo en sus brazos, a una dulce niña pequeña, ¿Quien rayos es esa niña, ¿qué hace con un bastardo como el? ¡¿Por qué hay una foto de él aquí?! 

Me empezo una horrible haqueca y mi mareo aumento, empece a caminar por los pasillos buscando a Minerva, pero llego un momento en el que simplemente me desplome en el suelo con un "¿Por qué?" ahogado en los en los labios.


domingo, 7 de octubre de 2012

Nicolás Raziel - Capítulo 3 -

Buenos días niños, la frase del día es "No es real"
¡
¿Dónde estoy? todo esta oscuro, no me puedo mover, estoy sudando frío, ¡¿qué rayos esta pasando?!; a lo lejos veo una pequeña luz roja, de repente ya puedo moverme, me levanto y me acerco a ella, trato de tocarla y siento que mi mano arde, ¿Qué es eso?. La luz crece, se convierte en una llama que no para de crecer, crece y crece, el fuego me rodea, trato de huir y empiezo a escuchar gritos, unos gritos que reconocería en cualquier parte...su voz,
-"AHH!! AHH!! HUYE MI NICO! VETE LEJOS!!!!" -
Su voz, mi madre, que se tragaba sus gritos de auxilio para ordenarme que huyera, jamás los podría olvidar, trato de gritar pero mi voz ha escapado, por mas que intente gritar y llamarla, solo siento como si las cuerdas vocales se rompieran, y mi garganta estuviera en llamas, duele, duele mucho, el fuego empieza a acorralarme  la oscuridad y el fuego contrastan de manera voraz, corro tanto como mis piernas me lo permiten y me tropiezo con algo, un cuerpo, es Morty, esta frío, semi inerte, pero su mirada sigue igual, perdida en la absoluta locura, riendo tanto que se me eriza la piel, en un momento, el fuego lo empieza a consumir y su risa no se detiene, trato de seguir pero mis piernas dejan de responderme, me arrastro por el suelo y me topo con unos tacones rojos, subo mi mirada, y es Minerva, acaricia mi cabeza con sutileza y luego patea mi rostro mientras suelta una risa burlesca, mi boca sangra, el fuego se acerca y ya mi cuerpo no responde, la mirada de Minerva es distinta, y ella se ve mucho mas joven, pero es ella, inconfundible, sus tacones empiezan a pisotearme con furia, me destrozan las costillas,siento que la vida se escapa, el fuego se acerca, lo siento en mis pies, me esta consumiendo, y ni siquiera puedo gritar...Minerva levanta su pie para terminar el trabajo y pisar mi cabeza, cierro los ojos resignado...

En ese momento desperté bañado en sudor, me encontraba en aquel cuarto blanco, con la gran ventana que a pesar de que la cierro cada noche, amanece abierta, tomo la cubeta de basura que esta junto a mi cama y vomito en ella, me sentía mal, todo fue muy real, eran las 3 de la mañana, y mis manos no paraban de temblar, fui al baño y me lave la cara, me vi fijamente en el espejo mientras empezaba a dudar de todo, fui demasiado confiado, no conozco a esa señora, no conozco nada de este sitio, me quede a dormir en un sitio desconocido en un manicomio, ¿qué clase de invesil hace eso?, hasta el más necesitado desconfiaría, soy un idiota, un invesil. La mirada de Minerva, cuando me mira y sus sutiles caricias a mi rostro, siento como si me conociera de toda la vida, pero...eso no es suficiente para quedarme a dormir en un manicomio porque una señora extraña me lo ofreció...joder, toque mi pecho, mi rostro, fue muy real..como...su voz...la de mi madre...hace mucho que no tenía una pesadilla así...años, antes no me dejaban dormir, ¿porque volvieron en este momento? ¿por qué apareció Minerva en ella? y de esa forma tan...distinta a la Minerva que veo usualmente.

Más preguntas, menos respuestas, creo que el fin de semana emprenderé la búsqueda por un trabajo y un sitio distinto, tal vez este sitio si me haga perder la cabeza.

Trate de dormir pero cada rato me despertaba, lo máximo que dormí de corrido fue media hora, hasta que un "toc toc" en mi puerta me hizo despertar de golpe, era Minerva, entró y me vio de arriba abajo
-Hola Nicolás, buenos...días....tienes cara de muerto ¿dormiste bien?-
di unos pasos atrás de ella y me senté en la cama evitando su mirada y pronuncie un seco
-Ajá...- mientras asentía con mi cabeza, Minerva me miraba inquieta, casi preocupada, pero yo no podía verla, no podía evitar recordar su mirada en aquella horrible pesadilla, fuimos a comer, solo comí medio plato de la avena grisácea, mi estomago no recibió más, pulí los pisos en la mañana, y luego Minerva me encontró.
-Bien, no estoy segura si sea correcto ya, pero empezarás tu entrenamiento en labores extra-
Miró los 4 relojes de su brazo y me hizo una seña para que la acompañara.

¿Labores extra?, esto no me da buena espina.

Nicolás Raziel - Capítulo 2 -

-Buenos días niños, la frase del día es "Los ojos son la ventana del alma"

Sentí que alguien me observaba  y desperté de golpe dando un salto y cayendo fuera de la cama, otro bello día en mi vida, la habitación tenía una gran ventana, ahora estaba abierta y hacía que la habitación se llenará de luz, Minerva me veía riendo con una sonrisa picara
-Buenos días, justo a tiempo pequeño Nicolás, en el primer cajón de la mesita de noche hay un uniforme blanco, creo que te quedará bien, en la puerta junto a la ventana está el baño, luego ve por el pasillo 5 puertas a la derecha y ahí estaré yo, te espero en 20 minutos-
Minerva salió del cuarto, revise la mesita de noche, algo me pareció curioso, habían 3 mudas similares, totalmente blancas, y todas  en el bolsillo izquierdo del pecho de la camisa, tenían bordado "Raziel", que dedicada era Minerva, me bañé y vestí rápidamente y salí al pasillo, camine 5 puertas y a la derecha me encontré con un pequeño y acogedor comedor, Minerva estaba sentada con una taza blanca en la mano que desprendía un agradable olor a café caliente que inundaba la sala, me senté y había un vaso de jugo de naranja, un pan tibio, un plato de avena grisácea, y una manzana,
-Buenos días, buen provecho Nicolás, apresúrate que tenemos un largo día de trabajo- dijo Minerva mientras alzaba su mano para ver su reloj, o bueno, relojes, pues traía cuatro en el brazo, uno blanco, uno rojo, un dorado y uno negro.
Comí tan rápido como pude, me cepille los dientes y subimos por unas escaleras un piso, todo era tan blanco e impecable que parecía irreal, pero mi concentración se rompió al escuchar fuerte alaridos,
-Deténganlo!!! cuidado!!!- se escucho a lo lejos junto con una risa macabra y estrepitosa, de repente, un hombre descalzo y en camisa de fuerza apareció en el pasillo riendo con locura, pero paro en seco al verme, sus ojos perdidos se centraron por un momento en mi mirada, un escalofrío recorrió mi cuerpo y depronto el dijo
-Tú....el fuego de la locura corre en ti, que gracioso será verte derrumbar como las cenizas de tu hogar, hijo de morg...- antes de que siguiera hablando, tres hombres cayeron sobre el sometiéndolo  y el sólo continuaba...riendo cada vez mas fuerte....con sus ojos perdidos...llenos de...locura, es la palabra, locura era lo que llenaba la mirada de aquel hombre, delgado, muy delgado, con el cabello largo, le llegaba hasta los codos. Y yo, estaba sólo ahí petrificado, sin poder dejar de ver sus ojos, ¿Acaso el sabia lo que sucedió ese día?....no, de ninguna forma, es imposible!, empece a sudar frío y de repente me di cuenta que Minerva me hablaba
-Nicolás, hey Nico, ¿Estás ahí? ¿Qué te pasa?, tienes cara de haber visto un fantasma, no te preocupes, sólo es Morty, dice disparates, no sé como logro escaparse pero los enfermeros ya se encargaron de el, no te preocupes, es inofensivo, ¿estás bien?-
no pronuncie palabra, sólo me di la vuelta y trate de respirar hondo y calmarme, no podía ser...simplemente no podía ser.
-Vale, eso ha estado feo y te entiendo, hoy empezaré por explicarte sólo tus labores básicas, acompáñame-

El Saint Lilium tiene  6 pisos, cada uno con habitaciones, Minerva me explico que en el primer día debía pulir los pisos de todo el lugar, que el conserje había muerto hacía 3 meses, y empezaban a ponerse amarillentos, toda la mañana se fue en eso, almorzamos juntos, y en la tarde tuve que limpiar los grandes ventanales de cada piso, a media tarde Minerva llego con un par de vasos de limonada, los compartimos y le ayude a descargar y acomodar cajas pesadas de un camión de entregas, estaba molido al caer la noche, pero en todo el día, no pude olvidar la mirada de aquel hombre....Morty, mis preguntas, aumentan, pero no estoy seguro si quiero volver a toparmelo de nuevo.

El tiempo lo dirá.


martes, 21 de agosto de 2012

Nicolás Raziel - Capítulo 1 -

-Buenos días niños, la frase del día es "Sucesos extraños"´-

Mi frente suda, tengo calor, ¿Calor? ¿En invierno? ¿Con la nieve?¿Qué es esto? ¿Una sabana tibia? ¿Una cama mullida? ¿Una habitación que no huele a moho, tablas viejas y no se escucha el constante sonar de las goteras, definitivamente este sitio no es el viejo orfanato...rayos, es cierto, ya no vivo ahí...esperen, entonces ¿Dónde estoy?.
Me levanto de golpe abriendo mis ojos, ¡Joder! mi cabeza duele, al ver a mi alrededor sólo encuentro un cuarto totalmente blanco, estoy en una cama de madera muy mullida, todo esta tan blanco, puro, limpió y con aroma a canela y flores...
-¡Mierda! ¿Estoy muerto?.-
Una risa suave entro en la habitación mientras se abría totalmente la puerta, una mujer de unos 40 o 50 años, pero de cara amable, cabello rojo y ondulado que caía sutilmente sobre sus hombros, vestida totalmente de blanco, sostenía en sus algo cansadas pero delicadas manos una taza que emanaba un dulce olor a chocolate tibio, sus uñas rojas resaltaban ante su atuendo y la taza también blanca, me sonrío y pronunció amablemente.
-No, no estas muerto, te encuentras en una de las habitaciones del "Saint Lilium", ¡El sitio preferido de todos para perder la cabeza!.-
En ese momento me guiñó el ojo soltando una pequeña risa, luego de eso, su mirada se apago repentinamente pasando a portar en su rostro una sonrisa amarga mientras murmuraba
-Era mas gracioso cuando el lo decía-
La mire desconcertado mientras ella se acercaba, se sentó a mi lado y me paso la taza de chocolate sonriendo nuevamente mientras preguntaba,
-¿Cuál es tu nombre?-
La miré inquieto mientras recibía la taza de chocolate y respondí
-Mi nombre es Nicolás Raziel, gracias...¿Qué hago aquí?...lo último que recuerdo es el parque y...-
Ella sonrío y toco con suavidad mi frente,
-Parece que te golpeaste con algo, te encontré inconsciente y algo me dijo que no podría dejarte ahí..-
Me miro fijamente mientras acariciaba mi rostro como si lo detallará mientras murmuraba,
-Te pareces...a...-
Me aleje de ella dejando la taza vacía sobre la mesa de noche
-Gracias por el chocolate, creo que ...debo irme..tengo mucho que caminar y buscar-
ella me miro extrañada,
-¿Buscar? ¿Qué debes buscar?-
No sé porqué... pero, había algo en sus ojos color miel que no me permitió mentirle
-Yo no tengo hogar, debo buscar uno y un trabajo, el suelo del parque es cómodo pero la hipotermia no creo que lo sea-
trate de dibujar una sonrisa en mis labios en un intento de apaciguar mis palabras, me levante y vi mis zapatos viejos junto a la cama, me puse mis viejos tennis converse ya rotos del uso, fueron un regalo de la señorita Lucía en la última navidad, esa dulce señora si que me quería, o me quiere, o no sé, me levanté acomodando mi bufanda y tome mi vieja chaqueta,
-Muchas gracias señora....Disculpe, ¿Cuál es su nombre?-
me veía de arriba abajo y pronunció
-Mi nombre es Minerva, mucho gusto-
le vi y dije mientras me dirigía a la puerta
-Muchas gracias por todo señora Minerva, es usted muy amable-
Cuando me dirigía a salir, ella halo mi chaqueta
-No te vayas! Necesitas un trabajo, ¿verdad?, y un sitió donde dormir, ¡yo puedo darte ambos!-
La miré extrañado
-¿Qué? ¿Por qué?-
ella me respondió acariciando mi cabello
-Tienes algo Nicolás, me recuerdas a alguien...aunque...es imposible...pero, bueno, el Saint Lilium no cuenta con mucho personal, no muchos quieren trabajar en un sitio como este, y si te gusta el trabajo, con los estudios adecuados podrías ascender, ya eso será decisión tuya, tus gustos, por ahora te podría ofrecer un trabajo similar al de un conserje...con algunas cosillas extras pero nada demasiado complicado, si te decides a trabajar aquí también podrás usar esta habitación para dormir, desde cierto incidente no se dejaron mas pacientes aquí, entonces ¿Qué dices?-
Me guiño el ojo,
¿Qué estaba pasando? ¿Porque me ayudaba?, todo era muy extraño...pero...mis opciones no eran muchas, muchas preguntas rondaban mi mente, me volví a alejar de ella para que no tocará mi cabello y pronuncie
- ¿A qué te refieres con "un sitio como este"? y ¿Cuál es la trampa?-
Ella sonrió,
-Estas en el sanatorio mental Saint Lilium, no muchos quieren trabajar en un manicomio, la trampa...es mas que todo un reto. es no perder la cabeza-
volvió a guiñar el ojo  y continuó
-¿Entonces? ¿si o no?, te daré un dinerillo mensual por tu trabajo, no esperes mucho, pues se deben correr los costos de hospedaje y alimentación, pero supongo que es mejor que nada, ¿Qué decides?-
suspire, todo era demasiado bueno para ser verdad...perder la cabeza....muchas preguntas...y aun no estaba seguro de que "cosas extra" debía hacer, pero, era algo seguro y tangible, así que estiré mi mano hacía ella para estrecharla con la suya mientras decía
-Acepto, muchas gracias señora Minerva, acepto el empleo-
En ese momento minerva tomo un mechón de mi cabello y lo jalo
-No me digas señora!! ¿¡que no ves que estoy en la flor de mi juventud!?-
soltó una risa picara y acaricio mi cabello
-Comenzarás tus labores mañana en la mañana, son casi las siete de la noche, te recomiendo que descanses, mañana será un día duro-
Volvió a reír pero esta vez fue...casi que con malicia, y salió de su habitación, el resonar de sus tacones rojos en el piso de mármol era melodioso, como su voz, que curiosa mujer, pero gracias a ella ahora tenia un techo y un trabajo, que día tan extraño, muchas preguntas y pocas respuestas, pero para que mi mente dejara de molestar preferí ir a dormir temprano.



domingo, 24 de junio de 2012

Nicolás Raziel, Capitulo 0


Y este era Yo, dieciocho años  y otra mañana fría en la que el   mundo me  odia y yo lo odio, aunque esta mañana parecía odiarme más.
Era mi cumpleaños y me quedaba sin techo,  dieciocho años se supone     que significa ser un hombre adulto responsable  de mi mismo, tal vez si hubiese tomado el consejo de la señorita Lucía, de cortarme el cabello y  rasurarme la barba, tal vez así hubiese conseguido un trabajo y con un trabajo, una casa, un cuarto, o algún maldito sitio donde dormir. Pero, de todas formas no se espera mucho de un chico que paso 10 años en un orfanato sin ser adoptado, siempre habían chicos más alegres, yo nunca pude ser así desde… aquel día, al final cumplí la mayoría de edad y ya no puedo estar ahí, hay poco espacio y ya debo defenderme solo.
“¡Hola niños!, la palabra del día es: - Mierda -”
¿Qué otra palabra define mejor mi situación?, parado en la calle con unas pocas monedas y billetes arrugados que los huérfanos pequeños me obligaron a traer, no pude luchar contra sus inocentes caras sucias repitiendo que me ayudarían y me darían algo de suerte para el camino. ¿Suerte?,  esa palabra hace once años no existe en mi vida.
En ese instante tropecé  con un hombre que me empujo y caí en la mitad del parque, suspiré y vi el cielo fijamente.
“Suerte”, recordé los rostros de los enanos con los ojos llorosos igual que la señorita Lucía mientras que con la voz acongojada en su pañuelo repetía.
-          Nico…mi Nico… -
Diez años pudriéndote en el orfanato y que nadie te adopte, ¡No me importa¡ ¡No los necesito!
Mis ojos empezaban a bañarse en lágrimas frías como el invierno que azotaba las calles.
Recordé su voz dulce susurrando:
-          Siempre te cuidaré –
Ella, esa dama que recuerdo con esfuerzo…mamá.
-          ¡BASTARDO¡  -
Grité tirando una roca con fuerza que reboto  golpeándome en la frente y cuando los recuerdos inundaban mi mente caí de espaldas y susurré:
-          Gracias mundo, Yo también te odio –
Luego, perdí el  conocimiento. 

sábado, 2 de julio de 2011

Amor a Luz de Luna -Capítulo 17-

En el momento en que la mujer se dio la vuelta, fui traida a la realidad nuevamente por las manos preocupadas de Asthar que se posaban en mis hombros, volví en sí, Asthar estaba preocupado mirandome mientras preguntaba una y otra vez - ¿Qué te pasa? - sacudí un poco la cabeza, ¿Qué había pasado? ¿Quien era esa mujer? ¿Era una premonición?, no sabía que debía pensar, mire los ojos de Asthar y me pareció de nuevo ver esa imagen, baje mi mirada con algo de decepción me levante evitando a Asthar, pase por el lado de Cristopher como si el no existiera y subí a mi caballo, me adelante y sin voltear les dije -Aun tenemos un camino que recorrer, vamos!, se irá la luz! - y empecé a galopar tan rápido como iba el caballo sin maltratarlo mientras mi rubio cabello se ondeaba en el viento, paré un segundo a ver hacía atras y vi a Asthar lanzando un puñetazo al rostro de Lorenz, mientras este le respondía con un golpe igual, le pateaba las costillas se colocaba de nuevo su sombrero y subía a su caballo para iniciar a galopar a toda velocidad hasta alcanzarme y cruzarse en mi camino para cerrarme, -¡ Quítate!- grite al ver que mi caballo se detenía; -¿Qué es lo que paso?- preguntaba el con el labio sangrante del golpe de Asthar, 



miércoles, 13 de abril de 2011

Amor a Luz de Luna -Capítulo 16-

...Una ojeada a una traición tras el reflejo...

Cristopher: - Que tu corazón elija -

la puerta rechinante se abría lentamente dejando entrar un poco de luz y una leve sombra que luego fue disuelta por la luz que entro junto el juvenil y alegre rostro de una joven chica, cuya vestimenta solo permitía que se le viese su rostro y sus manos, supongo que era subordinada del Abad, entro algo tímida, dejo una canasta de pan a nuestro lado y sonriente hizo una pequeña reverencia, nos invito a comer, y salió de nuevo tarareando la alegre tonada que sonaba en el coro extrañamente su presencia irradiaba una alegría, tranquilidad y paz contagiosa luego voltee a mirar a Cristopher, me relamí los labios respire profundo, me acerque a el lentamente, le mire a los ojos y conteste:

Annellise: - Cristopher...yo te amo... no diré que no, pero tampoco diré que estoy enamorada de ti, no te mentiría así, pero...

Respire profundo, desvié la mirada y sentí como mi cabeza se llenaba de pensamientos abrumadores haciendo que mi voz se ahogase entre tantas frases y palabras inútiles que deseaban salir todas, terminando yo en total silencio; la dulce tonada de la música  me regreso al mundo, mi mente se despejo un poco, sentí la suave mano de Cristopher tomar mi barbilla y subirla, para luego mirarme a los ojos y con una voz suave decir:

Cristopher: - No te pido que me mientas, solo...se sincera, sin importar nada -

Sonreí un poco más tranquila respire profundo, lo mire fijamente a los ojos para luego pronunciar:

Annellise: - YO TE AMO...-

en ese instante mis palabras resonaron en el lugar, "yo te amo,yo te amo, yo te amo, YO TE AMO!", esa frase...me recordó aquellos bellos y mágicos momentos en los brazos  de Asthar aquella noche lluviosa en la cálida cabaña, pero en ese segundo todo se hizo pedazos, cuando vi el sombrero negro y resaltante de Lorenz, lanzo una mirada de tristeza y un poco acusadora hacía nosotros, titubeé pero antes de que enlazara silabas Lorenz lanzo una segunda mirada fría y con un - Disculpen la interrupción - se retiro cerrando el portón fuertemente, mis manos se pusieron frías que haría él, no lo sabía pero me decidí a terminar todo sincerándome como Cristopher me pedía y después de un profundo respiro coordine mis palabras nuevamente:

Annellise: - yo te amo....pero no de la forma romántica...no como pareja...te amo como más que un amigo...como mi tonto hermano creo que sería lo más cercano para describir lo que siento por ti....

La mirada de Cristopher se torno triste, le sonreí me acerque hasta poder posar un dulce y suave beso en sus labios para luego pronunciar:


Annellise: - No eres el dueño de mi corazón...pero siempre tendrás un gran espacio en el -

Cristopher trato de acercarse para seguirme besando, pero pare sus labios con mi dedo índice, el sonrío mientras unos toques leves de alegría y un poco de picardía volvían a sus ojos que luego se iluminaron mientras decía:

Cristopher: - eso..Gracias, era lo que quería saber....y ahora, mi único deseo; es que seas feliz...-

Probamos la canasta de pan que había traido la chica anteriormente y desayunamos, brindando nuevamente con la medicina, después de un rato el bello rostro de Asthar se asomo a la puerta y recordé lo que Lorenz había escuchado pero como Asthar entro tan tranquilo supuse que no le había mencionado nada, eso me intrigo, pero seguí tranquila.

Partimos a eso de las ocho o nueve de la mañana, el camino fue tranquilo, paramos en un ojo de agua, Asthar y Cristopher reían como un par de niños jugando en el agua, yo repose bajo un árbol, la herida de Cristopher no tenía comparación a las mías ni al trato que habían recibido, Lorenz se sentó a mi lado con la mirada baja, mordí mi labio inferior y rompí el hielo de la conversación,

Annellise: - no es lo que parecía...le aclare a Cris que lo amo como a un hermano...tú bien sabes que mi corazón es de Asthar -

Lorenz: - lo sé, mi lady, lo sé; aunque admito que lo dude pero...simplemente no me cabía en  la cabeza; eres la razón  de las sonrisas más alegres y sinceras que Asthar a dado en muchos años...no podía creer eso...pero ya...hecha todo eso al olvido....señorita Annellise, puedo preguntarle algo?-

Annellise: - Sabes que puedes llamarme Ann  y no ser tan formal y claro, pregunta lo que desees -

Lorenz : - ¿Qué es esto? -

Lorenz saco de su bolsillo, algunos pergaminos pequeños, una llave en un collar, pero me quede petrificada, al notar que aquel collar era el mismo que mi abuela Aurella me había dado en esa extraña visión que tuve cuando me desangraba en la huida de Bardrock,

Annellise: - ¿d-d-dónde conseguiste eso!? -

Lorenz: -yo hice tus curaciones, aprendí mucho en los múltiples viajes con la familia real, cuando trate de dejar tus manos paralelas a tu cuerpo, mantenías estos objetos apegados a tu pecho, junto a tu corazón, cuando te iba a  quitar te negabas e incluso llegaste a lanzar un puñetazo a mi rostro, luego de beber algo de té aflojaste tus manos y pude tomarlos, no le había visto lucir el collar y esos pequeños pergaminos están en un idioma muy raro, conozco muchos pero ese jamás lo había visto, al igual que las extrañas escrituras grabadas en la llave, no deseo ser un entrometido pero ha despertado mi curiosidad. -

En ese momento llegaron Cristopher y Asthar con los caballos listos para continuar el camino, tome los objetos y abrí uno de los pergaminos, reconocí el idioma, mi abuela me lo enseñaba, les pedí que me esperaran, me senté cerca al ojo de agua tratando de recordar como leerlo, me sentí frustrada, debía buscar los libros de mi abuela para traducirlo....mire fijamente el ojo de agua y recordé una de sus frases "siempre hay algo tras el reflejo de los espejos....si te concentras podrás ver lo que no es posible ver", mire el reflejo del agua, y de repente, sentí que mi cuerpo viajaba a otra parte a gran velocidad....vi a Asthar besando a una mujer de cabello negro, vestida de rojo, estrechandola en sus brazos con añoro y pasión, en el momento en que la mujer se dio la vuelta...

Continuara~

domingo, 6 de marzo de 2011

Amor a Luz de Luna -Capítulo 15-

...Que tu corazón elija....

Annellise:....no moriré y aun así...nunca te dejaré..solo...No te separes de mi...

Nuestras lagrimas brotaban, Asthar me abrazaba apegandome a su regazo, en ese instante...es como si solo fuésemos los 2 y el mundo se silenciase para dejarnos disfrutar ese momento que aunque un poco trágico...muy bello, me abrace a el y en un segundo repentino, vi a Bardrock correr hacía donde estábamos, la escena empezó a pasar muy lentamente y todo se congelase, la mirada de Bardrock destellaba ira, levantaba su espada con furia, mi voz se había silenciado, parecía que estuviese escondida en el fondo de mi pecho, antes de que pudiese parpadear y gritar Bardrock lanzo su estocada, cerré los ojos fuertemente y al abrirlos pude ver...unos mechones rubios interponerse en mi mirada, y unos hermosos ojos verdes a los que se le escapaba la vida....Cristopher se interpuso entre la espada y Asthar, y luego le dio una estocada en el estomago a Bardrock, en ese instante perdí el conocimiento solo escuchando el galope de los caballos alejándose de aquel lugar.

Sentí algo frio en mi cabeza, mis ojos algo adormilados empezaron a abrirse, y al ver una hermosa pintura de angeles y escuchar un coro cuya melodia solo podria describirse como... angelical solo pude exclamar

Annellise: -OH DIOS MIO! HE MUERTO!.-

Luego escuche la risa de Asthar y Lorenz, trate de levantarme pero no me lo permitieron.

Lorenz: -Buen día mi Lady que gran siesta ha tenido, por favor guarde sus fuerzas, y para felicidad o desgracia, no ha muerto, hemos tomado refugio en una abadía que encontramos por el camino, pero ahora que a despertado solo debemos esperar que despierte el señor Cristopher, para poder irnos, ya que el Abad ha dicho que no podemos estar mucho aquí, es algo estricto pero debemos respetar sus reglas como nobles que somos.-

Asthar: - Bah! reglas? ese Abad es un engreido de corazón frio, y pensar que se supone que es una persona de Dios, si no fuese por la Abadesa nos habría hechado de aquí como perros, por poco y no lo convencemos de que nos dejara dormir una noche.-

Lorenz: -Mi señor, guarde la calma, usted bien sabe que esta gente es muy estricta, debemos agradecer su amabilidad al permitirnos pasar la noche, ademas no estamos en nuestras tierras, acompañeme por la medicina para la señorita Annellise y para preparar los caballos.-

Asthar: - Ve tú por eso, yo me quedare con Ann -

Annellise: - Ve con el Asthar, no le dejes todo el trabajo al pobre Lorenz yo estaré bien solo necesito un poco más de reposo y tranquilidad -

Le sonreí tranquilamente, beso mi mejilla con delicadeza y le vi alejarse; luego de ese segundo, recordé...aquella hermosa mirada a la que se le escapaba la vida, me levante un poco con mucha sutileza porque mi cuerpo estaba mas que maltratado, levante la mirada buscando esos rubios cabello, luego escuche el porton abrirse y mire hacía ahí, pude ver a Cristopher tambalear y escuche los gritos de Asthar y Lorenz

Cristopher: - Que estoy bien! se los digo! alisten los caballos! solo debo hablar con ella...un segundo...-

Entro tambaleante con una de sus manos en el estomago y la otra la usaba para apoyarse en cuanta cosa pudiese ya que obviamente se le dificultaba el caminar, Lorenz entro y le ayudo a sentarse cerca a mi, dejó algunas medicinas y agua

Lorenz - Bebedlas, les ayudaran a sanar y con el dolor, ya que han despertado nos prepararemos para irnos después del almuerzo -

Cris y yo asentimos, Lorenz se retiro con su usual elegancia y sutileza; luego nos dispusimos a degustar las amargas bebidas que tenían como propósito sanar nuestras heridas, brindamos como si fuese el mejor vino, pero no pudimos evitar hacer cara de disgusto al probar, reí al ver que se le deslizaba un poco por las mejillas a Cris y con suavidad limpie la gota que se derramaba riéndome.

Annellise: - Siempre un chiquilín que trata parecer hombresote pero mira, no puedes ni beber medicina solo sin regarte, sigues siendo aquel tontín al que vencía en lucha cuando eramos pequeños, que luego salia llorando recuerdo que tenía que darte dulces y un abrazo para que rieras y volviésemos a jugar. -

Las mejillas de Cris se sonrojaron mientras una risa se posaba en sus labios, en ese momento recordé aquella mirada vacía y solo pude enunciar,

Annellise: - Te prefiero así...-

Cristopher: - A que te refieres? -

Annellise: - riendo...-

Con dificultad me levante le mire a los ojos y lo abrace tan fuerte como mis brazos me lo permitieron, y susurré a su oído,

Annellise: - ...idiota... mírate...herido por una espada de una batalla que no era tuya...¿Por qué?!

Cris me ayudo a recostar de nuevo y empezó a caminar, luego dejo escapar una leve risa, se acerco a un florero y tomo una rosa,

Cristopher: - Ann...que ya olvidaste lo que te dije la última vez?...solo...deseo tu felicidad...y muy a mi pesar, esta en los brazos de Asthar, por ti doy mi vida, y por tu felicidad, no puedo permitir que se acabe, ya sabes que te amo, que para mi eres como una rosa, hermosa, delicada, pero con espinas filosas firmes y dispuestas para defenderse del que trate de arrancarla con brutal fiereza contra su total voluntad, y demostrar que es más que una simple "bella flor" que también esta para luchar, gritar en el silencio impuesto, es una de las cosas que hace que atraigas hombres, por instinto respetamos eso, ademas que tus ojos...hacen arder las venas de aquel que ose mirarlos fijamente, una caricia tuya hace que cualquiera se pase por el cielo, el infierno y vuelva a la tierra en un segundo, el sentirte cerca hace que se corte la respiración....

Sus palabras se cortaron y pude ver una lagrima derramarse en su mejilla y el la limpio con los pétalos de la rosa y se volteo para mirarme, se acerco y se arrodillo junto a mi,

Cristopher: - Annellise, ann...te recuerdo desde aquel día esplendido en que nuestros padres nos presentaron después de cerrar su primer negocio...desde ahí te ame....te ame aun cuando me golpeabas...te ame cuando me dejaste tirado durmiendo afuera de la posada cuando emprendimos este viaje...te ame cuando me atravesé entre la espada de Bardrock y Asthar, te ame, te amo, te amare, no importa cuanto pase, pero se que no puedo obligarte a nada, por eso, quiero que hoy y ahora, toques tu corazón, me mires a los ojos y me digas ....me amas a mi o a Asthar?....necesito oirlo de tus labios....se sincera...no importa que debas ser certera....

Lo mire fijamente, mis manos temblaban, empece a balbucear, en ese momento el porton se empezo a abrir, no supe quien entraria, mire a Cristopher a los ojos y el únicamente dijo

Cristopher: - Que tu corazón elija -

la puerta rechinante se abría lentamente dejando entrar un poco de luz y una leve sombra y....

Continuara~

domingo, 1 de agosto de 2010

Amor a Luz de Luna -Capítulo 14-

...No te separes de mi...





De repente, sentí esa sensación tibia en mi estomago y un escalofrio paso posteriormente por mi cuerpo, Senti esas tibias gotas...sabia lo que era...era mi sangre..me sentí mareada por un momento y tambalee un poco, Luego escuche los gritos de Asthar y Cris, gritaban mi nombre preocupados y reteniendo las lagrimas,




Cristopher: Ann!! annelliseeee!!! -


Asthar: Anellise! vete! huye de aquí ahora!!! No valemos la pena! vete y salvate...por...favor...-


Reaccione y me mantuve en pie, y volví a caminar hacia ellos manteniendo firme la espada en el cuello de Bardrock

Bardrock: Dejaros de juegos stelle, te puedes lastimar,

Annellise: no soy yo quien tiene una espada apunto de rebanarle el cuello, cierto?, Anda da la orden de que los liberen! de inmediato! y traed nuestros caballos y nuestras pertenencias! o está sera la tumba de el que fue un "líder" riuka! andando que la paciencia se me acaba

Mi mano temblaba un poco la vista se me hacía algo borrosa, pero debía mantenerme firme....aunque costase mi vida, debía sacarlos de ahí, jamás me he rendido y jamás me rendiré....Respire profundo y al ver que Bardrock guardaba silencio, acerque más el filo de la espada a su cuello

Annellise: Se me acaba la paciencia y a ti se te acabara el tiempo de respirar!

Bardrock:....El poderoso Bardrock....bajo las ordenes de una damisela, ahh mi stelle caeles...solo tú eres capaz de algo así...se nota en el brillo de tus ojos verdes la sangre bakuba, por esta vez tú ganaras, pero te prometo que seras mía...ANDAD! PERROS! YA LA OYERON!!

Los vasallos de Bardrock se movieron rápidamente, como si sus vidas dependieren de ello;sin alejar el filo de la espada del cuello de Bardrock ni por un minuto, me fui acercando a Lorenz que era el más cercano a donde yo estaba, tambalee de nuevo y Bardrock aprovecho esto para soltarse y tomar la espada, me hice hacía atrás y de un salto quede al lado del árbol donde se encontraba Lorenz, mire con una sonrisa en los labios a Bardrock y en un rápido movimiento corte las sogas que ataban a Lorenz y tire a su lado las llaves de sus cadenas, y corrí hacía el árbol siguiente que era donde estaba Cristopher, caí en un momento, y vi el pasto, se sentía tan suave...me sentía tan cansada....tosí un poco y algunas gotas de sangre cayeron tiñendo de rojo el pastizal, por un momento me sentí mareada y luego...ya no sentí nada....solo la sutileza del viento rosando mis mejillas con delicadeza....todo se silencio....olvide donde estaba...olvide que pasaba....y ...cuando sentí que iba a caer por fin...que el piso se quebrantaba....vi una luz....y esuché una voz familiar....

Persona¿?: Ann, Ann, ya despierta, es hora del té, y si te portas bien te contare una de mis historias...

Levante mi mirada algo perdida, y sentí como me acariciaban la cabeza, me talle los ojos incredula....

Annellise: Abuela?.....Abuela Aurella eres tú?...¿cómo es posible?!...tú estás...tú estás....

Me sonrío y silencio mis palabras colocando su dedo con suavidad en mis labios,

Aurella: Ya olvidaste lo que te dije?....La muerte no es más que una ilusión, Solo es el fin de una etapa y el inicio de otra, nunca dejamos de rondar en la tierra, las almas no se van...solo cambian....a ser arboles, rios, la brisa, los animales, las plantas, todos somos uno, uno somos todos, siempre estoy contigo...y aun no es tu momento....quiero que tengas esto

en ese momento estiro su mano y dejo caer un collar y un papel,

Aurella: tú bien sabes que yo te elegí y no a tú madre...lamento si es una gran responsabilidad pero aun no puedes desfallecer, tienes un enorme y deslumbrante destino por vivir, siempre estoy contigo, soy parte de ti....ahora...debes volver y seguir....

Annellise: tengo muchas preguntas.....que debo hacer....tengo dudas....

Aurella: las respuestas ya están, solo debes hacer la pregunta correcta y buscar la respuesta en el lugar correcto, y en este momento no es conmigo donde debes buscar tus respuestas, sigue ....yo ya debo irme....eres un orgullo para mi pequeña ....

En ese momento colgó en mi cuello una llave, y soplo el viento fuerte pero sentí calidez en mi piel, luego volví a toser y pude empezar a escuchar los gritos dedesesperación llamándome, me di la vuelta rápidamente y Bardrock estaba apunto de atacarme por la espalda, y luego antes de que Bardrock lanzase su estocada, Lorenz lo empujo haciendo que se le cayera la espada, y empezando un combate cuerpo a cuerpo, tome la espada y las llaves que estaban tiradas en el piso, y corte las sogas de Cristopher y Asthar, Mi visión se hacía cada vez más borrosa, Mis vendas se encontraban empapadas en mi sangre, caí de rodillas apoyándome en la espada, me volví a poner en pie, y los hombres de Bardrock se acercaban hacía nosotros, con dificultad me abrí paso, y antes de poder llegar hasta mi caballo, caí....escuche la voz de Asthar...y sentí que alguien me levantaba del suelo.....abrí los ojos con dificultad y lo vi...las lagrimas recorrían sus mejillas haciendo que también brotasen las mías....

Asthar:...No me importa nada, solo quiero que no me dejes.....por favor..no mueras....
.
Lo mire fijamente a sus dulces ojos negros y le sonreí

Annellise:....no moriré y aun así...nunca te dejare..solo...No te separes de mi...


Continuara~